¡Hola a todos! Soy Ulises, aunque mi nombre es Enrique, y vengo de la guerra de Troya. He sobrevivido a ella, aunque todavía, a veces, perduran los ecos y las secuelas en el fondo de mi corazón, allí donde las heridas tardan en curar y los sueños que se rompieron en la batalla nunca se cicatrizan del todo.
Pero el caso es que he sobrevivido al dolor y he decidido dejar Troya, con todas sus miserias, atrás. Muy atrás. Me largo. Ya he estado bastante jodido. He amado, luchado, perdido, sufrido, he llorado más lágrimas que las que caben en los cinco océanos que bañan las tierras de este hermoso mundo. Y me largo. Ya me he cansado.
No sabéis cómo ha sido mi guerra de Troya particular. Pero tal vez podáis imaginarlo leyendo algunos poemas que dejaré aquí escritos, en el cuaderno de bitácora de mi barco. Son versos que escribí cuando estuve en Troya, abandonado, destrozado, derrotado, perdido, jodido, sin nada más que unos pocos buenos amigos fieles, los cuatro puntos cardinales, y un montón de sentimientos que tal vez me hicieron daño y tal vez también me salvaron, pues vivía para recordar y los recuerdos me hacían vivir.
Pero todo eso ya ha quedado atrás. Hace muchos meses que ha quedado muy atrás. Si no, no podría estar ahora rumbo a Ítaca. Todo tiene su tiempo y su límite, y yo he llegado al borde de ambos. Y me largo. Hay guerras, las del corazón, que terminan así, cuando uno encuentra nuevas razones para vivir, y empieza a vivir, y se siente vivir, y entonces, sólo entonces, uno puede decir: "Basta. Se acabó. Me largo de la mierda en la que estuve".
Y es que sin alegría no hay vida. Sólo tristeza y desolación. Por eso debemos empeñarnos en recuperar la alegría, y recuperarla y gozarla. E hinchar con ella las velas de nuestro barco, para poder emprender nuevos rumbos, que nos lleven a presenciar nuevos cielos y horizontes hermosos que nunca llegamos ni a soñar.
Ahora yo voy camino de Ítaca. Mas mi destino no es la Ítaca del verdadero Ulises (pues yo no lo soy realmente), sino una Ítaca que desconozco pero que persigo como un sueño, como un anhelo, como una meta soñada. No sé dónde está, no sé qué será, no sé si tendrá algo especial guardado para mí, pero sé que lo de menos es el destino de este viaje. Lo más importante es el viaje en sí mismo. Ítaca es el pretexto para partir, para crecer, para volver a vivir con los cinco sentidos desplegados sobre el universo y el mundo que me rodea, me fascina y a veces me trajina.
Hay una canción preciosa, que amo, y que canta Lluís Llach. Se llama Ítaca y está basada en unos versos del poeta griego Kavafis. En esa canción me he inspirado para titular mi blog, y para sentirme en viaje, en camino, hacia un estado personal que llamaremos Ítaca y que se corresponde con la persecución de los deseos y sueños de cada uno, teniendo muy en cuenta que lo más importante del viaje a Ítaca es el viaje en sí mismo. De eso trata la canción. En mi próxima anotación en el cuaderno, os la escribiré entera. Pero hoy os escribiré los primeros versos:
Cuando salgas para hacer el viaje a Ítaca,
has de rogar que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimiento.
Has de rogar que sea largo el camino,
que sean muchas las madrugadas
que entres en un puerto que tus ojos ignoraban,
que vayas a ciudades a aprender de los que saben.
Ten siempre en el corazón la idea de Ítaca.
Has de llegar a ella, es tu destino,
pero no fuerces nada la travesía.
Es preferible que dure muchos años,
que seas viejo cuando fondees en la isla,
rico de todo lo que habrás ganado haciendo el camino,
sin esperar a que dé más riquezas.
Ítaca te ha dado el bello viaje,
sin ella no habrías salido.
Y si la encuentras pobre, no es que Ítaca
te haya engañado.
Sabio como muy bien te has hecho,
sabrás lo que significan las Ítacas.
(adaptación de Lluís Llach, sobre una versión catalana de Carles Riba, sobe un poema original de Kavafis).
Preciosa, ¿verdad? Pues ése es el sentido de mi viaje (metafórico) a Ítaca. Emprender un viaje más allá de la tristeza y el vacio en el que me sumió una separación amorosa (la guerra de Troya de este Ulises que os escribe), para poder llegar donde sea que fuere, no lo sé muy bien, pero tras haber cursado un viaje lleno de plenitud, satisfacciones, ilusiones, vida, abrazos, besos, sensaciones que me hagan sentir que la vida es un regalo extraordinario que recibimos cada día, todos los días, y que siempre puede maravillarnos y seducirnos, y hacernos sentir extraordinarios y privilegiados por seguir vivos, cuando tanta gente muere en el mundo todos los santos días.
Confío en éste mi viaje, mi viaje a Ítaca. Sé que habré de atravesar tormentas horribles y tiempos de zozobra, y que a veces el viento me abandonará, y la calma chicha detendrá mis velas y mi navegación. Sé que a veces tendré miedo de estar perdido en medio de ninguna parte. Pero confío. He recobrado la alegría y la vida, siento que ya no muero sino que vivo. Y quiero vivir, y sentir tantas cosas, tantas emociones, tantos deseos... Va a ser un buen viaje, interesante. Me lleve a donde me lleve. Estoy seguro. Y os invito a acompañarme. En mi barco, que lleva poca tripulación pero muy buena, la mejor, hay sitio para vosotros.
Según avance el viaje, iré escribiendo en este cuaderno de bitácora las sensaciones que vayan llegando a mi corazón,junto con otras que llegaron anteriormente. Casi todo serán poemas míos, escritos con el corazón abierto. Una buena amiga mía, que conocí en las Navidades pasadas, me dice que tengo talento. No lo sé. Aunque ha sido su opinión la que me ha llevado a abrir este cuaderno que hoy estreno. Lo que sí espero es que os gusten mis poemas. Si no os parecen buenos, al menos notaréis que están llenos de vida. De mi vida. Pero además de los poemas que os deje aquí escritos, en mi cuaderno, también os escribiré las letras de canciones que amo, porque dicen cosas que siento y que pueden acompañar un viaje o llenar una vida.
Y nada más por hoy. Espero no haberos cansado mucho en esta primera anotación que he escrito en mi cuaderno. Supongo que las próximas anotaciones que escriba serán más breves. Un poema, la letra de una canción, cuatro cosas que quiera compartir con vosotros... Pero esto que he escrito hoy quiere ser una presentación, y eso requiere algo de tiempo y espacio.
Besos a todos. Y buena suerte. Todos estamos en una travesía, cada uno la suya. Si queréis, intercambiamos sentimientos.
Enrique.
PD.- Si fuéramos nigerianos, estaríamos en una patera. No lo olvides.
IMAGEN PARA EL CUADERNO DE BITÁCORA
Una imagen de la isla de Ítaca pescada de la red