Casi 500 muertos en los atentados del otro día en Irak... Y los muertos que han sido desde que se inició la guerra... Y los que van a sumarse, día a día... mañana mismo, seguro. ¿Qué se puede escribir después de eso, en medio de eso, en vísperas de que haya más muertos?

Ayer iba a escribir una nueva anotación en este cuaderno de bitácora recién comenzado, pero lo dejé pasar. Todo lo que iba a escribir me parecía demasiado frívolo, demasiado sin sentido, demasiado ridículo. Aunque no hubiese escrito sobre mis cosas, sino lo que voy a escribir hoy. El caso es que no lo escribí; por respeto a los muertos, en solidaridad con los que los lloran (si es que quedan quienes los lloren; hay familias que han muerto enteras).

Hay gente que vive en la Luna.O que vive en un planeta que se han inventado y que se llama España. Lo que ocurre fuera de ese planeta les parece queno va con ellos, que es cosa de otra galaxia,y les importa una mierda (con perdón). Hay gente a la que les preocupa mucho que Nafarroa Bai llegue democráticamente al gobierno de Navarra, por poner un mero ejemplo de actualidad,y les importa una mierda (esta vez sin perdón) que la gente muera ahogada en el estrecho, o asesinada en Darfour o en Irak, o que se muera de hambre o enfermedad en tantas partes de este mundo; para ellos todo eso ocurre en otro planeta, y a seres que son de otra categoría.

A dios gracias, afortunadamente, yo me siento habitante de este planeta llamado Tierra, y nada humano me resulta ajeno. Soy consciente de una cosa tan obvia como que la gente nace donde nace por puro azar, sólo por puro azar, sin ningún mérito ni derecho adquirido, sólo por puro azar, y que lo mismo que yo nací, hace algún tiempo,en una ciudad del Mediterráneo español, pude haber nacido en el desierto del Kalahari, en Nigeria, en Eritrea, Vietnam, Australia,Colombia, Islandia, o en los EEEUU. También pude haber nacido en Irak. Yo pude haber muerto el otro día con la explosión de esos camiones de gasolina.

Por tanto, como soy muy consciente de eso, hay un hilo, un hilo muy fino pero muy resistente, que me une a todo lo humano. Precisamente hace 12 días escribí un poema sobre esa sensación que siento, sobre ese hilo. Os lo dejo escrito en este cuaderno.

UN HILO

Un hilo que me une a todo el mundo,
que sale de la cueva y recorre el planeta,
y me lleva a lugares lejanos y a tiempos duros,
y me hace hijo de todas las tierras.

Un hilo, sólo un hilo, pero que late y vibra,
y que me hace blanco, negro, rojo y amarillo.
No me resulta ajena ninguna tierra perdida.
Y soy polaco, peruano, congoleño, maorí y chino.

Un hilo me une al mundo y me completa.
¿Cómo vivir sin pensar en la vida de otros?
La vida de todos no puede resultarme ajena.
Yo podría ser ellos, ellos podrían ser nosotros.

Hay un hilo que me une a todos los vivos.
Y a los que mueren en guerras que sólo escucho.
Yo podría ser ellos, si allí hubiese nacido.
Bendito hilo, que ilumina tiempos oscuros.

Nada más escrito se lo envié a mi amiga Hania, y le gustó. Espero que también os guste a vosotros. Y sobre todo, espero y deseo, profundamente, que vosotros también sintáis ese hilo que os une a todo el mundo, que recorre el planeta,os lleva a lugares lejanosy a tiempos duros, y os hace hijos de todas las tierras.Si es así, podemos llamarnos, entre nosotros, seres humanos. Si somos muchos los que sentimos así, tal vez la vida en nuestro planeta Tierra tenga futuro y nuestras micro-vidas sentido. Mientras tanto, buena suerte.

Enrique

PD.- Podría citar varias películas (tampoco tantas), pero hoy, aquí, quiero recordar una película hermosa y valiente que habla de lo que estamos haciendo/lo que están haciendo "los nuestros" en tantas partes del mundo. La película se llama El jardinero fiel. Supongo que la habréis visto. Pero aún así, rescatarla. Merece una segunda visión, y una tercera y...

IMAGEN PARA EL CUADERNO DE BITÁCORA

Buscando heridos tras los atentados en Irak